Padres o Nones.

Pirineos: Vacaciones para toda la familia

Cada valle y cada pueblo ofrecen una gran variedad de actividades para no parar ni un minuto, así como actividades para disfrutar despacio de la naturaleza.

 

Los Pirineos son un mundo lleno de pequeños mundos, ideal para vivir unas vacaciones completísimas y adaptadas a lo que cada familia prefiera

 

Éstas son sólo algunas de las opciones que nos ofrece el techo de la Península. Pero hay muchas más, sólo tienes que descubrirlas. 

 

Parque faunístico de Lacuniacha: Naturaleza en estado puro

 

Este parque natural es un bosque casi encantado, en el corazón de la provincia de Huesca. El parque de Lacuniacha son 30 hectáreas de espacio natural protegido, situado en Piedrafita de Jaca. El Parque propone a las familias un recorrido de entre dos y tres horas a pie, aunque aprovechar todo el día paseando tranquilamente y buscando animales es, quizás, la mejor opción.

 

Pero no es sólo un paseo por la flora. Es también un recorrido que nos lleva a descubrir la vida de los animales que viven en él, saber cómo viven, se alimentan, descansan… El recorrido está indicado y señalizado para que cada familia pueda ir descubriendo dónde se esconde cada animal.

 

Es una experiencia increíble sobre todo para los niños que, durante todo el año, no tienen apenas contacto con la naturaleza.

 

Pero ¡cuidado! en la naturaleza hay que ser sigilosos si queremos ver a los ciervos, gamos, linces, caballos…

 

Ordesa: vive los Pirineos deportivamente

 

Si tus hijos no pueden estar un minuto quietos, Ordesa es su valle. Encontrarás muchísimas propuestas de multiaventura adaptadas a la edad de cada uno de ellos, desde las actividades más convencionales hasta aquellas que los harán convertirse en auténticos exploradores.

 

Las familias con niños a partir de 5 años pueden disfrutar de un día de rafting bajando por el río en búsqueda de algún rápido y disfrutando de la naturaleza. Para los niños más mayores, a partir de 13 años, es posible hacer barranquismo, disfrutar de los toboganes naturales y convertirse en auténticos exploradores.


También encontramos una oferta de multiaventura para mayores de 8 años: recorrido por el interior de un bosque-barranco, donde pasarlo en grande con paseos entre árboles, puentes Tibetanos, tirolinas… aunque es recomendable siempre ir acompañados de profesionales.


Y, desde luego, una excursión imprescindible son las lagunas y pozas de Pirineos. Podrás encontrar muchísimas zonas en las que daros un chapuzón y disfrutar del agua congelada de las montañas.

 

Explícales a tus hijos que el agua está así de fría porque procede de la nieve del invierno que, a medida que llega la primavera, empieza a derretirse.

 

Arte en los Pirineos

 

Pirineos, además de ser una auténtica reserva natural y prácticamente, el pulmón de la Península, tiene multitud de leyendas y una historia que merece la pena descubrir. Un viaje por los valles es una oportunidad para descubrir las maravillas del Arte Románico. Para comprenderlo y apreciarlo una visita imprescindible es la Iglesia de Santa María de Taüll.

 

La visita puede ser muy amena para tus hijos si jugáis juntos a encontrar a los Reyes Magos, representados en el ábside ¡les sorprenderá! Seguro que así es más fácil para ellos entender cómo los dibujos del románico servían para enseñar a las personas las historias de la Biblia, ya que la mayoría de personas no sabían leer.
Explícales también a tus hijos que este arte era una “moda” que empezó en el siglo X en Europa y que, igual que hoy en día las modas se van difundiendo, se fue extendiendo por toda Península.

 

Pirineos, al caer la noche...

 

Cuando llega la noche en Pirineos, el espectáculo de la naturaleza adquiere una nueva dimensión. Es posible que éste sea uno de los mejores lugares para observar el cielo estrellado de toda la península, ya que no hay casi contaminación luminosa. No es necesario buscar un lugar especialmente alto, ya que en esta cordillera cualquier punto es bueno para disfrutar del paisaje. Sólo hay que encontrar un lugar despejado, sin árboles y tumbaros a observar el espectáculo que hay en el cielo.

 

Si hay luna llena podréis sorprenderos al ver cómo todo está completamente iluminado y no necesitáis ni siquiera linternas. Si la luna está en fase de luna nueva, aprovechad para encontrar en el cielo las constelaciones más importantes. En verano os será muy fácil encontrar el Carro de la Osa Mayor y el Carro de la Osa Menor. Y, por supuesto, tenéis que buscar la Vía Láctea.

 

Antes de sumergiros en las estrellas, podéis conseguir un mapa estelar y jugar a buscar estrellas. No os olvidéis de llevar mantas para no pasar frío y tumbaros cómodamente.

 

Pero cuidado, a veces los valles nos tapan algunas zonas del cielo. Si estáis un rato tumbados podréis daros cuenta como las estrellas se mueven a medida que avanza a la noche. Explícales a tus hijos que no son las estrellas si no la tierra la que se mueve.

 

Además, en verano, en torno al día 12 de Agosto se puede observar la lluvia de estrellas, un fenómeno increíble en el que el cielo se llena de estrellas fugaces. No os lo perdáis y disfrutar del espectáculo de la naturaleza.

 

No te pierdas

 

-Una de las mejores formas de vivir los Pirineos en familia es aprovechar los cámpings. En todos los valles hay muchísima variedad adaptados para familias. Tanto si tienes tu propia tienda de campaña como si no la tienes, son una manera económica de viajar. Además, para los niños acostumbrados a vivir en la ciudad es una experiencia única.

 

-Ten en cuenta que aunque es verano puede hacer mucho calor durante el día y mucho frío por la noche. Así que no olvidéis la gorra y el protector solar, pero tampoco el abrigo.

 

- ¿nieve en verano? En vuestros paseos por la montaña podréis ver en algunos picos de montaña y laderas completamente nevadas. Parece increíble, pero esto se debe a que hay zonas en las que la nieve del invierno no llega a deshacerse por completo y resiste todo el verano. Normalmente son zonas en las que el sol no da directamente.

 

-Paseando por Pirineos es posible encontrar a los lados de los caminos algunas rocas marcadas con dos rayas paralelas, una roja y otra blanca. Son las marcas llamadas GR, Gran Recorrido que indican que se está en un camino de unos 50 kilómetros. Esta señalización es muy útil para los senderistas y montañeros. Pero ¡cuidado! si las marcas se cruzan en forma de X indican camino equivocado. Hay otras indicaciones iguales pero de color amarillo y blanco que indican un PR o Pequeño Recorrido. Estos caminos son ideales para caminar con niños ya que son más cortos y, además, suelen ser circulares.

 

Cuéntales a tus hijos

 

-Según una leyenda de la tradición griega, los Pirineos deben su origen a la ninfa Pyrene, hija de Túbal (nieto de Noé), quien fue pretendida por el gigante Gerión, al que rechazó. Enfurecido Gerión dio muerte a Túbal y persiguió a Pyrene que se escondió en unos montes. Al no encontrarla, el gigante les prendió fuego. Hércules divisó el enorme incendio y acudió a socorrer a la ninfa que ya agonizaba y murió en sus brazos. Hércules le construyó este mausoleo que serían los Montes Pirineos

-Aunque para los niños pueda parecer increíble, el camino de Santiago pasa por Pirineos y cruza toda la península hasta llegar a Galicia, justo la otra esquina del mapa.

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