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La actividad física en los niños es positiva desde la etapa de lactante

La motricidad es una condición fundamental no solo para el desarrollo físico sino también para el desarrollo intelectual. Por ello los pediatras recomiendan que los niños deben tener actividad física desde la etapa de lactante

  

La actividad física es esencial para el desarrollo armónico del cuerpo y mejora significativamente el sistema cardio-respiratorio, metabólico y tono muscular.

 

La actividad física diaria, corta e intensa es mejor que la prolongada e infrecuente por lo que se debe incentivar a los padres para la practica y participación conjunta restringiendo horas a la TV, videojuegos, ordenadores...

 

Debemos recordar que la actividad física no implica necesariamente la práctica de algún deporte, ya que andar, subir en bicicleta, jugar... son prácticas muy recomendables y que se pueden hacer con facilidad.


Según la edad biológica se debe adaptar la actividad física de una forma racional teniendo en cuenta siempre en que etapa del desarrollo están.

 

En la fase de lactantes los ejercicios ya se pueden realizar, favoreciendo progresivamente y de manera secuencial la sedestación, la bipedestación y deambulación. Las técnicas de “masaje”, ejercicios pasivos y de equilibrio y sostén con movimientos realizados por los padres y cuidadores satisfacen las necesidades articulares y musculares. Se debe fomentar el gateo y desaconsejar el uso de andadores.

 

A partir del año de edad, el objetivo es favorecer el movimiento, con la marcha. Intentemos el juego al aire libre, con la serie de ejercicios que puedan desarrollar, cuidando al máximo el ambiente para minimizar las limitaciones y los riesgos de accidentes tan frecuentes en estas edades.

 

En la etapa preescolar el juego es la actividad fundamental para el inicio y desarrollo de habilidades motoras y se consigue también un perfeccionamiento sensorial. Los preescolares están en movimiento todo el día y tienen gran capacidad de distracción y brevedad en los periodos de atención. Todos los juegos dirigidos ( corro, danzas, marcha con canto..) así como los ejercicios de saltar, tirar, correr, andar, atajar pelotas, reptación, coordinación, andar en triciclo son muy aconsejables.

 

Con el comienzo de la escolarización obligatoria se inicia una etapa muy interesante, con el desarrollo de actividades motoras para la coordinación, equilibrio, habilidades, velocidad... siendo ya necesaria la presencia en el Colegio del Profesor de Educación Fisica.Todos los ejercicios dinámicos que se oferten no deben producir sobrecargas importantes para no alterar el crecimiento ármonico.

 

Los padres deben colaborar y se aconsejan juegos predeportivos, trepar, danza ritmica, patear una pelota, andar bien en bicicleta y desde luego que aunque puedan entender reglas de los juegos lo normal es que no las practiquen porque no entienden claramente el significado de la competencia. Es común ver correr a todos los niños detrás de la pelota, en lugar de mantener puestos lo que a veces “pone nerviosos” a los adultos.

 

A partir de los ocho años comenzarían las actividades predeportivas ó “minideportes”, iniciándose en el atletismo, carrera, salto... con introducción ya en las reglas de los diferentes deportes.

 

En esta etapa, entienden mejor el concepto de trabajo en “equipo”y la decisión de permitir al niño/a para participar en un deporte va a depender de una serie de factores como la edad biológica, peso, constitución física, desarrollo físico, desarrollo emocional y sobre todo el interés del niño por el deporte. La edad en que cada niño/ esta preparado para cada actividad motriz es muy especifica y depende también de que desarrolle determinadas capacidades motoras como resistencia, fuerza, velocidad, flexibilidad, coordinación...

 

Aproximadamente entre los 10-12 años se desarrollan las habilidades especificas motoras y sin presionar nunca sobre el niño/a se puede practicar un deporte especifico, permitiéndose siempre los cambios de disciplina deportiva ya que el niño/a tiene el derecho de probar para elegir.

 

Los tiempos dedicados al entrenamiento no deben afectar, ni perjudicar al estudio y a otras actividades. Debe existir siempre un acompañamiento positivo de los padres, profesores y entrenadores ya que en estas edades iniciales de la pubertad son muy sensibles a los juicios y presiones de los adultos.

 

Entre los 13 a 15 años, coincidiendo con la madurez puberal, acontece la maduración motora progresiva y por lo tanto pueden desarrollar una intensa actividad fisica. Es importante que en esta etapa, el deporte siga siendo un juego y con el estimulo positivo de los padres porque es la edad de mayor abandono deportivo sino está suficientemente estimulado, debido en parte al cambio de intereses propio de los adolescentes.

 

El papel de los pediatras y de los padres será incentivar a los chicos/as con el fin de mantenerlos en la practica deportiva para buscar su madurez en ambientes sanos y que tengan poco contacto con “las movidas” y drogadicción.

 

El ejercicio, la actividad física y el deporte tienen en la infancia y adolescencia innumerables ventajas, aparte de ayudar al desarrollo físico y mental, como es la integración social. Favorecen la relación saludable con otros niños/as, la autoestima (superando timideces), entrada y permanencia saludable en la adolescencia, así como tienen claras indicaciones en el campo de la Pediatría que van desde la influencia positiva que tienen en determinadas patologías como el asma hasta estar indicados en niños/as con problemas de adaptación


No olvides que...

 

-La actividad física es esencial para el desarrollo armónico del cuerpo y mejora significativamente el sistema cardiovascular metabólico y músculo-esquelético.

 

-Según la edad biológica se debe adaptar de una forma racional teniendo en cuenta siempre en que etapa del desarrollo están.

 

-Es necesario restringir el numero de horas/tiempo dedicado a la TV, videojuegos, play, mensajes telefónicos, ordenador etc que favorecen el sedentarismo y la falta de comunicación con aislamiento evidente en las edades en que la relación del juego o actividad física más favorecen la comunicación entre escolares y adolescentes.


-A partir de los ocho años comienzan las actividades predeportivas o “mini deportes “, con introducción en las reglas de los diferentes deportes. Entienden ya el concepto de trabajo en equipo.


-Entre los 10 a 12 años se desarrollan habilidades específicas motoras y se puede practicar ya un deporte específico permitiendo siempre los cambios de disciplina deportiva
 

Dr. CARLOS DE PAREDES CENCILLO
Pediatra

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