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Cómo evitar que los adolescentes dejen de hacer deporte

Aunque hasta el 70% de los escolares hacen ejercicio, a partir de los 12 años, coincidiendo con el cambio de ciclo escolar y la entrada de la adolescencia, los niños empiezan a abandonar el deporte.

 

La transición de la etapa educativa de Primaria a Secundaria marca un punto de inflexión en la actividad física de los escolares. A partir de los 12 años, según todos los estudios, los niños empiezan a abandonar el deporte.

 

Los motivos van desde la falta de tiempo, ya que en la ESO los estudiantes tienen más los deberes y necesitan más horas para dedicar a estudiar, hasta cambios en sus hábitos sociales. Empiezan a salir con amigos y descubren nuevas formas de ocio, que en muchos casos les van apartando del deporte.

 

Los estudios destacan que a los 6-7 años el 67 por ciento de los escolares hacen deporte como mínimo una vez por semana. En una encuesta sobre hábitos deportivos de la población escolar en España confirmaba que a esa edad no sólo les hacen deporte, sino que se muestran muy decididos a continuar haciéndolo cuando sean mayores.  Sólo un 2 por ciento reconocía no querer continuar y un 14 por ciento muestra dudas. Pero la realidad es que, a pesar de estas buenas intenciones, poco a poco, a medida que van creciendo, los escolares van apartando de su agenda la actividad física. Así, a los 16-18 años sólo un 50 por ciento continua dedicando tiempo al deporte.

 

El punto de inflexión comienza a los 12 años, especialmente entre las chicas que registran un descenso más brusco tanto en la práctica de deporte organizada como en la no organizada.

 

A esa edad el sedentarismo gana cada vez más terreno. Se considera sedentarias las personas que hacen menos de dos horas semanales de actividad físico-deportiva, ya que la actividad recomendada son como mínimo tres horas. Actualmente, según datos de este estudio, el 24 por ciento de los escolares y el 46 por ciento de las chicas podrían calificarse de sedentarios. Unas cifras cuanto menos alarmantes, ya que a l llegar a los 16 años este sedentarismo aumenta al 31 % por ciento en los chicos y hasta el 67 por ciento de las chicas, lo que repercute negativamente en su salud. Así, si se hace caso a los estudios, el 45,2 por ciento de los niños entre 6 y 9 años tiene exceso de peso. De este 45,2%, el 26,1% corresponde a sobrepeso y el 19,1% a obesidad.

 

El panorama no es muy alentador. Por un lado, aunque la mayoría de escolares hace deporte, van abandonando el ejercicio físico, tanto escolar como extraescolar, a medida que entran en la adolescencia. Por otro, los hábitos sociales, las nuevas tecnologías, cada vez pasan más tiempo viendo la tele o conectados a los móviles o consolas y menos jugando con amigos. y que cada vez los menores incluso andan menos, hace que prácticamente desaparezca el ejercicio de sus vidas.

 

Para hacer frente a esta situación, lo padres deben alentarles a seguir haciendo ejercicio físico.

 

Ocho consejos para motivarles a seguir haciendo deporte:

 

-No obligarles. A esa edad no sirve de nada y lo único que se consigue es hacerlos más reticentes. Es mejor incitarles pero sin imposiciones.

 

-Dejarles elegir. A medida que crecen pueden variar sus gustos, así que para conseguir que mantengan la afición por el ejercicio físico es mejor preguntarles que deporte o actividad prefieren hacer. Y si no les gusta hacer deporte hay otras actividades físicas que son igualmente saludables como bailar, andar… seguro que alguna despierta su interés.

 

-Facilitarles las gestiones y desplazamientos. Hay que evitar que cualquier obstáculo dé al traste con el objetivo.

 

-Contar con los amigos. Cuando entran en la adolescencia el grupo de amigos es lo más importante. Si los amigos hacen deporte es más fácil que se apunten. El que hagan la misma actividad que los amigos facilitará que continúen haciéndola.

 

-Si no hacen deporte planea actividades que supongan ejercicio. Un paseo en bicicleta, una gincana con sus amigos, salir al monte, un partido de futbol improvisado en la playa pueden ser buenas alternativas. El objetivo es no quedarse parados.

 

-Debe ser algo divertido, El aburrimiento o un exceso de presión pueden dar al traste con el interés del niño. Para conseguir que siga haciendo deporte es que le resulte divertido.

 

-Interesarse y compartir. No te mantengas ajeno a sus mundo, interesarse por sus progresos, ir a ver sus competiciones, ir a ver partidos juntos, comentar las clasificaciones… pueden ayudar a mantener el interés por el deporte de tus hijos.

 

-Dar ejemplo. Si los niños ven un ambiente deportivo en casa, ello lo asumirán como algo normal. No les podemos exigir que hagan ejercicio si ven que los adultos no lo hacen. Hacer actividad física en familia desde que son pequeños es una buena forma de inculcarles hábitos de vida saludables.

 

 

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