Padres o Nones.

"Llego tarde, llego tarde..."

Diario de una madre que intenta conciliar

Por Benita Pérez-Pardo

 Cuando tenía once años fui a Irlanda y participé en la obra de teatro "Alicia en el País de las Maravillas", como apenas sabía inglés representaba al conejo que corría de un lado a otro del escenario exclamando: "I´m late, I´m late, I´m late for a very important date" (*). No entendía muy bien la obra y pensaba que mi personaje era un tanto ridículo corriendo de un lado a otro y llegando tarde a todos sitios. Me parecía una actitud bastante absurda que, si no fuera por la representación, no adoptaría en mi vida.
 
En las revistas de moda actuales se trata continuamente temas relacionados con la vida profesional de la mujer. Periódicamente son entrevistadas altas directivas que están en lo más top de su profesión y además tienen hijos. Las entrevistas muestran que efectivamente las mujeres estamos llegando a ocupar puestos de responsabilidad y eso es compatible con tener hijos.
 
Sin embargo, hay algo que no me cuadra: el día tiene 24 horas. Al menos hay que dormir una media de 7-8 horas y una jornada laboral normal es de 8 horas (generalmente mañana y tarde), a las que hay que sumar 1-2 horas para comer y 1-2 horas para desplazamientos. Total: 17-20 horas al día en concepto trabajo y periféricos. Nos quedan cuatro horas y todavía no hemos cambiado un pañal.
 
En las entrevistas, la mayoría de las profesionales, para aguantar el ritmo de trabajo y la responsabilidad, realizan ejercicio una media de dos horas por semana.  Dejemos tres horas como mínimo para imprevistos y obligaciones relacionadas con los niños: compra, pediatra, tutorías, jolgorios escolares, cumpleaños... Si no le dedicamos un sólo minuto extra a ninguna de las actividades planteadas nos quedan 3 horas al día para atender a la familia y a los asuntos personales (desde lavarse el pelo a llamar a una amiga).
Si además tenemos en cuenta que la mayoría de la jornada laboral finaliza en torno a las 19 horas, esas 3horas horas hay que dedicarlas entre las 19.30 y las 10.30 de la noche.
 
¡Menos lobos caperu!. Si atendiéramos al principio de una conocida firma de cosmésticos que defiende "la belleza real" y pensáramos más en la "profesional real" quizás llegaremos a compatibilizar trabajo y familia e invertiríamos más energías en conseguir un horario razonable de trabajo en vez de empeñarnos en conseguir lo prácticamente imposible. Si los modelos no funcionan, ¡habrá qua cambiarlos! ¡el día tiene 24 horas!.
 
Efectivamente hay mujeres que son capaces de compatibilizar trabajo y familia en estos términos de exigencia, pero la mayoría nos movemos por la vida como el simpático conejito de Alicia en el País de las Maravillas diciendo con el reloj en la mano "I´m late, I´m late, I´m late for a very important date".
(*) “¡Llego tarde, llego tarde, llego tarde a una cita importante!”

Artículos de Benita Pérez Pardo en: http://misjefesllevanchupete.blogspot.com/ Un blog dedicado a todas las madres que pelean por compatibilizar trabajo y familia.

 

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