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Intolerancia a la lactosa

Un azúcar de la leche que es necesario saber cómo manejar

Por: Amparo Lucas

 

La intolerancia a la lactosa también es conocida como intolerancia a productos lácteos, deficiencia de disacaridasa, deficiencia de lactasa e intolerancia a la leche. Se trata de un azúcar de la leche que es necesario saber cómo manejar.


La lactosa es un disacárido, compuesto por dos azúcares sencillos, que son la glucosa y la galactosa. Se le conoce como azúcar de la leche y está presente en todo tipo de leche, tanto de animales mamíferos como humana. Los derivados no fermentados de la leche y otros productos elaborados también pueden contenerla.
 

Lactosa=glucosa+galactosa


Este azúcar para su asimilación precisa de la intervención de una enzima, la lactasa, que se produce en el intestino delgado y desdobla estos dos azúcares sencillos. Cuando el nivel de lactasa es bajo aparecen problemas para digerir la lactasa.
 

¿Es la intolerancia a la lactosa una alergia?


No. Las alergias están mediadas por el sistema inmune, las intolerancias son alteraciones de la absorción, en este caso, mediada por la enzima lactasa que modula la digestión del azúcar lactosa.


La intolerancia a la lactosa indica que la producción en el intestino delgado de lactasa es insuficiente para desdoblar toda la lactosa consumida. La lactosa digerida insuficientemente transcurrirá hacia el intestino grueso y puede provocar todos sus síntomas: espasmo, dolor, flatulencia, diarrea, etc.
 

Intolerancia a la lactosa de tipo étnico


Contrariamente a lo que se ha creído durante mucho tiempo, la persistencia de la actividad lactásica en el intestino no depende básicamente del estímulo de seguir tomando leche, sino que se modula genéticamente.
 

Las poblaciones de Australia, África tropical y América del sur son, en su mayoría, intolerantes a la lactosa. En Europa, un 10-20% de la población tolera mal la leche.

 

Estos síntomas pueden aparecer en la infancia, aunque generalmente son más evidentes en jóvenes y adultos.
 

¿Qué consecuencias tiene sobre el crecimiento?


La leche entera de vaca es una importante fuente de vitaminas(A, B, D3, E). La vitamina D es la que fija el calcio a los huesos y dientes, por lo que se hace especialmente recomendable a los niños.
 

El aporte fácil de calcio que se realiza a través de la leche implica la necesidad de sustituir la fuente habitual de calcio cuando se presenta una intolerancia a la lactosa.
 

Intolerancia genética o adquirida


Existen dos tipos, la genética o primaria: afecta más aciertos grupos étnicos y se produce una pérdida progresiva de la producción de lactasa, con la consecuente pérdida gradual de digerir la leche.
 

La intolerancia adquirida o secundaria: provocada por un daño intestinal temporal (generalmente causado por una gastroenteritis vírica). Es muy frecuente en la infancia.

 

La proporción de lactantes y niños pequeños que tras una diarrea infecciosa aguda desarrollan una intolerancia a la lactosa se calcula en torno al 10%. En los lactantes el 30% toleran mal la lactosa después de una diarrea aguda.
 

Después de una gastroenteritis la recuperación de la actividad lactásica esta entre 3-4 semanas.
 

Principales síntomas
 

--Náuseas


--Dolor abdominal
 

--Espasmos
 

--Hinchazón y distensión abdominal
 

--Gases abdominales y flatulencias
 

--Diarreas ácidas
 

--Heces flotantes
 

--Defecación explosiva
 

--Vómitos
 

--Enrojecimiento perianal

 

Sustitución de alimentos
 

La leche con lactobacillus acidophilus no se tolera mejor que la leche normal. Una opción muy razonable es utilizar leche sin lactosa. También se pueden escoger preparados a base de cereales, como bebidas de arroz o avena, pero no implica que su aporte de calcio sea tan biodisponible como el de la leche.
 

Los derivados lácteos curados ya no contienen lactosa, pues el proceso de fermentación lo convierte en ácido láctico.


La tolerancia al yogur puede variar según las marcas y el proceso de fabricación. Los quesos curados generalmente se toleran bien. Especialmente el parmesano.
 

¡Ojo con las etiquetas!


Especial atención merece la lectura de etiquetas alimentarias,cuando compremos salsas,alimentos procesados, zumos,bollería... pues muchos productos contienen leche en polvo o aditivos que contienen lactosa.
 

Sin ser una lista exhaustiva, podemos mirar:
 

E101 Riboflavina o Lactoflavina
 

E 270 Acido láctico
 

E 325 Lactato sódico
 

E 326 Lactato potásico
 

E 327 Lactato cálcico
 

E 472 b Esteres lácticos de los mono y diglicéridos de los ácidos grasos
 

E 481 Estearoil-2-lactilato sódico
 

E 482 Estearoil-2-lactilato cálcico
 

E 575 Glucono delta lactona
 

E 585 Lactato ferroso
 

E 966 Lactitol
 

Caseinato calcico, caseinato sódico
 

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